Acciopopulismo

El acciopopulismo es un movimiento político surgido en Latinoamérica -Perú- y liderado institucionalmente por el partido Acción Popular (AP). Es también el nombre otorgado a la doctrina ideológica política del partido Acción Popular. El rasgo principal del pensamiento acciopopulista es un humanismo situacional. Su símbolo es la Lampa (pala).

Ideología

El acciopopulismo considera que el rol del Estado es regular e incentivar a la empresa privada y al desarrollo sostenible, así como garantizar los servicios a la población en general. En su teoría, el filósofo acciopopulista Francisco Miró Quesada Cantuarias explica que el humanismo situacional en el caso peruano se inspira concretamente en “El Perú como Doctrina”.

Su tesis es de corte “Democrático, nacionalista y revolucionario”:
Democrático, por cuanto respeta, difunde y defiende el sistema de gobierno del pueblo.
Nacionalista, por cuanto promueve principalmente los valores, las tradiciones y el desarrollo económico y cultural locales.
Revolucionario, por cuanto aspira a la actualización incesante de la nueva modernidad y al cambio veloz que mejore las estructuras sociales y culturales.

La idea de “El Perú como Doctrina” tiene por fundamento los valores y principios surgidos de la particularidad histórica y cultural en que se desarrolló el Perú pero que tienen trascendencia universal. Son sus más importantes valores la Veracidad, Honestidad, Laboriosidad y Solidaridad. Parte importante de su doctrina se desarrolla en la “Cooperación Popular” y la “Tradición Planificadora” frente al desafío que representa la rica y difícil geografía peruana.

En la historia política peruana, en ocasiones la derecha ha llamado a Acción Popular un partido de izquierda (primer gobierno de Belaunde) o la izquierda ha llamado a A.P. un partido de derecha (segundo gobierno de Belaunde) o en general se le ha considerado un partido de centro (gobierno de Paniagua).

Movimiento

A mediados de los años 50 surge el Frente Nacional de Juventudes Democráticas, liderado por Javier Alva Orlandini y muchos otros jóvenes profesionales y estudiantes universitarios. En 1956 invitan al arquitecto Fernando Belaunde Terry a ser candidato a la Presidencia del Perú. En torno a Belaunde se amplió el movimiento político hasta convertirse en el más importante del país. Recorriendo el país y recogiendo sus enseñanzas “pueblo por pueblo” se fue sistematizando su doctrina peruanista. Con ello nació Acción Popular (7 de julio de 1956).

En 1963, Acción Popular ganó las elecciones presidenciales. En el primer gobierno de Belaunde, la cerrada oposición de la coalición APRA-UNO que dominaba el Congreso no impidió que entre muchas obras se instituyeran por primera vez las elecciones municipales democráticas, las cuales también las gana Acción Popular (superando a su rival la coalición APRA-UNO). En 1966 vuelve a ganar las elecciones municipales (derrotando nuevamente a la coalición APRA-UNO). El Sistema Nacional de Cooperación Popular (incluyendo la Cooperación Popular Universitaria) marcó un nuevo estilo de presencia del estado en las poblaciones con escasos recursos. Hacia fines de los años 60, un sector radicalizado se escindió del partido (los denominados “termocéfalos”), conformando Acción Popular Socialista llamada luego Acción Política Socialista e integrada por Manuel Seoane, los jóvenes Gustavo Mohme Llona y Ricardo Letts Colmenares entre otros dirigentes e intelectuales. En 1968 el gobierno acciopopulista es abruptamente interrumpido por un golpe militar.

A principios de los años 70 sus dirigentes y militantes hacen una oposición tanto pública como desde la clandestinidad o el destierro, denunciando los graves errores del gobierno militar. En este periodo la inflación económica aumentó hasta cifras sin precedentes, y surgió el terrorismo cuya violencia estalló poco antes del siguiente gobierno. Hacia fines de los 70 Acción Popular se abstiene de participar en las elecciones constituyentes y entra en reorganización.

En 1980, Acción Popular con Fernando Belaunde gana nuevamente las elecciones presidenciales (superando ampliamente al APRA que quedó segundo), y luego también gana otra vez las elecciones municipales (y en la capital gana el acciopopulista Eduardo Orrego Villacorta). En 1984, queda tercero en las elecciones municipales. En su segundo gobierno, entre muchas acciones, se devolvió la libertad de prensa, y el presupuesto para el sector educación alcanzó porcentajes ejemplares aun no igualados. En 1985, su candidato presidencial fue Javier Alva pero pierde las elecciones (ganando por primera vez el APRA) y al año siguiente AP no participa en las elecciones municipales, entra en reorganización y desde la oposición denuncia las irregularidades, calamitozos errores y corrupción del primer gobierno aprista. En 1989 AP lidera el Frente Democrático -conformado también por el PPC y el movimiento Libertad- y gana las elecciones municipales, aunque perdiendo en la capital y obteniendo menos votos de los previstos (que se volcaron hacia los “independientes”). Asimismo un significativo pocentaje de los denominados “chapulines” (jóvenes acciopopulistas de principios de los años 80) hacia finales de la década migraron a posiciones políticas liberales (al Movimiento Libertad y en los 90 al fujimorismo).

En 1990, el acciopopulismo queda segundo en las elecciones presidenciales (como parte del Frente Democrático postulando al laureado escritor Mario Vargas LLosa). En los años 90, AP fue oposición denunciando la corrupción del régimen principalmente desde 1992 tras el golpe de estado cívico-militar de Fujimori y Montesinos. En 1995 pierde las elecciones generales que con fraude ganó Fujimori ampliamente. Durante los años 90, los partidos políticos del Perú -incluyendo AP- sufren la constante reducción de su militancia en favor de una proliferación de los “independientes” y “tránsfugas” cediendo lugares en las elecciones municipales.

En el año 2000, con Víctor Andrés García Belaunde participa en las elecciones presidenciales que Fujimori fraudulentamente realizó y ganó. En el año 2001 el acciopopulista Valentín Paniagua Corazao es elegido transitoriamente Presidente Constitucional de la República y aunque en su gabinete solo 2 ministros eran sus correligionarios, una vez terminado su mandato otros 5 más se inscriben en el partido de la lampa. En este gobierno se luchó contra la grave corrupción (se capturó a Montesinos) y se adoptaron importantes acciones políticas para superar la crisis generada por el gobierno de la fenecida dictadura cívico-militar. Al año siguiente Acción Popular, pese a que Paniagua gozaba de la más amplia popularidad y respaldo ciudadano, no se presenta a las elecciones presidenciales garantizando así un proceso de tranferencia auténticamente democrático, libre y transparente, reconocido por la sensible opinión pública. En el año 2002 un ex-correligionario acciopopulista Luis Castañeda Lossio (quien fundó el Partido Solidaridad) gana las elecciones municipales en la capital, Lima. A principios del año 2006 AP con Valentín Paniagua lidera el Frente de Centro -integrado también por Somos Perú y la Coordinadora Nacional de Independientes- pero no obstante contar con generoso reconocimiento, pierde las elecciones presidenciales quedando tan solo en quinto lugar, tras lo cual se disuelve la alianza electoral. A fines del año 2006, con la experiencia de 50 años promoviendo los valores democráticos, Acción Popular enfrenta nuevamente con su propio nombre y su propio símbolo las elecciones municipales en el Perú. Producto de la elección popular, es el partido político peruano con más alcaldes y regidores en el actual ejercicio de sus funciones para el periodo 2006-2010.

El Perú como doctrina

Recogidos de la filosofía humanista occidental, estos conceptos esenciales se van a elevar a categoría ideológica y a reflexión práctica cuando se constituyen en el axioma fundamental de la ideología humanista de Acción Popular al aplicar los postulados abstractos universales del humanismo al caso concreto, particular y específico de un grupo humano que se constituye como nación bajo el nombre de Perú.

Como ideología, Acción Popular parte de la aceptación de la filosofía humanista y sus principios básicos para la praxis de su partido político. En términos generales, expresa una preocupación fundamental por resolver la problemática de nuestra condición de seres humanos dependientes y, en forma más concreta, realiza y alienta la reivindicación del indígena, tal vez el más olvidado y postergado de los individuos que habitan nuestro territorio.

La teoría no debe quedarse en mera abstracción especulativa, los postulados filosóficos humanistas deben cumplirse, llevarse a cabo por los miembros de Acción Popular, en el caso específico del hombre peruano. Porque el humanismo abstracto “no toma en cuenta la situación histórica dentro de la cual debe predicarse”.

El humanismo abstracto queda obligado a concretarse frente a nuestra realidad histórica, la cual tiene connotaciones propias y así, por esta necesidad de aplicación a una situación especial, es denominado humanismo situacional.

Este humanismo situacional, su ideología, su pensamiento y su doctrina expresan claramente que el discurso está dirigido a la situación histórica que viven los peruanos.

Por lo demás “La única manera de hacerle sentir a un hombre que ha vivido toda su vida en condición de inferioridad, es ponerlo en situación diferente, y para lograr esto hay que hacerle sentir que no es inferior, hay que hacerle vivir su propia vida como una vida significativa, como una vida que los demás necesitan”.

Porque “Cuando un hombre ha nacido y vivido en el abandono, el exilio y el desprecio, la única manera de afirmar la dignidad de su condición humana, es hacerle sentirse hombre de verdad, y para que se sienta hombre de verdad tiene que proceder como proceden los hombres verdaderos, es decir, actuando sobre el mundo, manejando las cosas, forjando nuevas realidades”.

Este actuar en el mundo, este manejar las cosas forjando nuevas realidades, se concreta no solo en un humanismo que se sitúa en la historia vivida por los peruanos sino, sobre todo, en un actuar en su espacio geográfico. De estos dos condicionantes: tiempo histórico y espacio geográfico, elevados a categorías de máxima inspiración, surge el limo germinal que alienta y vivifica el cuerpo de pensamiento y doctrina de Acción Popular que se conoce bajo el símbolo de “El Perú como doctrina”.